Nicotinamida en la prevención del carcinoma epidermoide cutáneo
¿Cuándo debo utilizar nicotinamida para prevenir nuevos carcinomas epidermoides cutáneos?
En pacientes con varios carcinomas cutáneos previos, la nicotinamida puede ser una medida adicional para reducir la aparición de nuevos tumores. No sustituye la fotoprotección, el tratamiento de las queratosis actínicas ni el seguimiento dermatológico.
Respuesta práctica. Puede ofrecerse nicotinamida 500 mg por vía oral cada 12 horas a pacientes inmunocompetentes con antecedentes de dos o más carcinomas epidermoides cutáneos. El beneficio se mantiene mientras se toma. No la recomendaría de rutina en trasplantados de órgano sólido.
¿Quién es un buen candidato?
El perfil mejor estudiado es el de un paciente:
Inmunocompetente
La evidencia más sólida procede de pacientes sin inmunosupresión.
Con tumores previos
Especialmente si ha presentado dos o más carcinomas epidermoides en los últimos años.
Con riesgo persistente
Fotodaño extenso, numerosas queratosis actínicas o aparición repetida de nuevos carcinomas.
No es prevención primaria. No hay evidencia suficiente para recomendarla de forma general a cualquier persona con fotodaño o queratosis actínicas aisladas que nunca haya presentado un carcinoma cutáneo.
¿Qué beneficio puedo explicar?
En el ensayo ONTRAC, 386 pacientes de alto riesgo recibieron nicotinamida 500 mg cada 12 horas o placebo durante 12 meses. La nicotinamida redujo aproximadamente un 30% la aparición de nuevos carcinomas epidermoides.
El matiz importante: el efecto desapareció tras suspender el tratamiento. Por tanto, no debemos presentarla como una intervención de un año que deje una protección permanente.
¿Cómo la utilizo en la práctica?
- Confirmar el perfil de riesgo: paciente inmunocompetente con dos o más carcinomas epidermoides previos.
- Mantener las medidas básicas: fotoprotección, autoexploración, revisiones y tratamiento de queratosis actínicas y carcinomas incipientes.
- Prescribir nicotinamida 500 mg cada 12 horas. La pauta estudiada fue de 12 meses.
- Revisar tolerancia y adherencia. El beneficio depende de que el paciente continúe tomándola.
Seguridad
En general se tolera bien. Los efectos adversos más habituales son gastrointestinales y suelen mejorar al reducirla o suspenderla.
Analítica
A la dosis utilizada como quimioprevención no suele requerir una monitorización analítica específica.
Duración
La evidencia principal es de 12 meses. La duración óptima más allá de ese periodo no está bien definida.
¿Qué ocurre en los pacientes trasplantados?
En receptores de un trasplante de órgano sólido, el ensayo ONTRANS incluyó 158 pacientes y no encontró una reducción de nuevos carcinomas queratinocíticos, carcinomas epidermoides, basocelulares ni queratosis actínicas con nicotinamida 500 mg cada 12 horas durante 12 meses.
Conclusión práctica: no utilizar nicotinamida como estrategia estándar de quimioprevención en trasplantados. La falta de recomendación se debe principalmente a que no se ha demostrado un beneficio clínico claro, no a problemas importantes de toxicidad.
Algoritmo de bolsillo
| Situación | Conducta práctica |
|---|---|
| Inmunocompetente con 2 o más carcinomas previos | Valorar nicotinamida 500 mg cada 12 horas como medida adicional. |
| Solo fotodaño o queratosis actínicas, sin cáncer cutáneo previo | No recomendarla de forma sistemática. |
| Trasplantado de órgano sólido | No utilizarla rutinariamente; priorizar seguimiento especializado y otras estrategias preventivas. |
| Paciente que suspende el tratamiento | Explicar que el beneficio preventivo no se mantiene después de retirarla. |
Lagunas de conocimiento
- No conocemos bien la duración óptima del tratamiento más allá de 12 meses.
- No está demostrado que reduzca los carcinomas epidermoides agresivos, las metástasis o la mortalidad.
- En trasplantados, los datos son conflictivos y se necesitan nuevos ensayos.
Mensaje para recordar
Nicotinamida 500 mg cada 12 horas es una opción sencilla y bien tolerada de prevención secundaria en pacientes inmunocompetentes con dos o más carcinomas epidermoides previos. Puede reducir la aparición de nuevos carcinomas epidermoides mientras se mantiene el tratamiento. No sustituye las medidas habituales y no debe utilizarse de rutina en pacientes trasplantados.
Fuentes principales
- Chen AC et al. A Phase 3 Randomized Trial of Nicotinamide for Skin-Cancer Chemoprevention. N Engl J Med. 2015;373:1618-1626. Acceso.
- Allen NC et al. Nicotinamide for Skin-Cancer Chemoprevention in Transplant Recipients. N Engl J Med. 2023;388:804-812. Acceso.
- Stratigos AJ et al. European consensus-based interdisciplinary guideline for invasive cutaneous squamous cell carcinoma. Part 1: Diagnostics and prevention — Update 2026. Eur J Cancer. 2026. doi:10.1016/j.ejca.2026.116763.
Contenido dirigido a profesionales sanitarios. Individualizar la indicación y mantener siempre la fotoprotección, el tratamiento de las lesiones precursoras y el seguimiento clínico.
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