lunes, 7 de septiembre de 2026

Inflamación periungueal: paroniquia (perionixis)

 

Paroniquia: aguda o crónica, ¿qué hacer?

La paroniquia (o perionixis) es la inflamación de los tejidos que rodean la uña y uno de los trastornos ungueales más frecuentes. Aunque a primera vista todas pueden parecer similares, distinguir entre una paroniquia aguda y una paroniquia crónica es fundamental porque su mecanismo y tratamiento son diferentes.

Regla práctica:
Pus o absceso → pensar en paroniquia aguda.
Pérdida de la cutícula → pensar en paroniquia crónica.

domingo, 26 de julio de 2026

Nicotinamida en la prevención del carcinoma epidermoide cutáneo

 

Prevención cáncer de piel


¿Cuándo debo utilizar nicotinamida para prevenir nuevos carcinomas epidermoides cutáneos?

En pacientes con varios carcinomas cutáneos previos, la nicotinamida puede ser una medida adicional para reducir la aparición de nuevos tumores. No sustituye la fotoprotección, el tratamiento de las queratosis actínicas ni el seguimiento dermatológico.

Respuesta práctica. Puede ofrecerse nicotinamida 500 mg por vía oral cada 12 horas a pacientes inmunocompetentes con antecedentes de dos o más carcinomas epidermoides cutáneos. El beneficio se mantiene mientras se toma. No la recomendaría de rutina en trasplantados de órgano sólido.

¿Quién es un buen candidato?

El perfil mejor estudiado es el de un paciente:

Inmunocompetente

La evidencia más sólida procede de pacientes sin inmunosupresión.

Con tumores previos

Especialmente si ha presentado dos o más carcinomas epidermoides en los últimos años.

Con riesgo persistente

Fotodaño extenso, numerosas queratosis actínicas o aparición repetida de nuevos carcinomas.

No es prevención primaria. No hay evidencia suficiente para recomendarla de forma general a cualquier persona con fotodaño o queratosis actínicas aisladas que nunca haya presentado un carcinoma cutáneo.

¿Qué beneficio puedo explicar?

En el ensayo ONTRAC, 386 pacientes de alto riesgo recibieron nicotinamida 500 mg cada 12 horas o placebo durante 12 meses. La nicotinamida redujo aproximadamente un 30% la aparición de nuevos carcinomas epidermoides.

El matiz importante: el efecto desapareció tras suspender el tratamiento. Por tanto, no debemos presentarla como una intervención de un año que deje una protección permanente.

¿Cómo la utilizo en la práctica?

  1. Confirmar el perfil de riesgo: paciente inmunocompetente con dos o más carcinomas epidermoides previos.
  2. Mantener las medidas básicas: fotoprotección, autoexploración, revisiones y tratamiento de queratosis actínicas y carcinomas incipientes.
  3. Prescribir nicotinamida 500 mg cada 12 horas. La pauta estudiada fue de 12 meses.
  4. Revisar tolerancia y adherencia. El beneficio depende de que el paciente continúe tomándola.

Seguridad

En general se tolera bien. Los efectos adversos más habituales son gastrointestinales y suelen mejorar al reducirla o suspenderla.

Analítica

A la dosis utilizada como quimioprevención no suele requerir una monitorización analítica específica.

Duración

La evidencia principal es de 12 meses. La duración óptima más allá de ese periodo no está bien definida.

¿Qué ocurre en los pacientes trasplantados?

En receptores de un trasplante de órgano sólido, el ensayo ONTRANS incluyó 158 pacientes y no encontró una reducción de nuevos carcinomas queratinocíticos, carcinomas epidermoides, basocelulares ni queratosis actínicas con nicotinamida 500 mg cada 12 horas durante 12 meses.

Conclusión práctica: no utilizar nicotinamida como estrategia estándar de quimioprevención en trasplantados. La falta de recomendación se debe principalmente a que no se ha demostrado un beneficio clínico claro, no a problemas importantes de toxicidad.

Algoritmo de bolsillo

SituaciónConducta práctica
Inmunocompetente con 2 o más carcinomas previosValorar nicotinamida 500 mg cada 12 horas como medida adicional.
Solo fotodaño o queratosis actínicas, sin cáncer cutáneo previoNo recomendarla de forma sistemática.
Trasplantado de órgano sólidoNo utilizarla rutinariamente; priorizar seguimiento especializado y otras estrategias preventivas.
Paciente que suspende el tratamientoExplicar que el beneficio preventivo no se mantiene después de retirarla.

Lagunas de conocimiento

  • No conocemos bien la duración óptima del tratamiento más allá de 12 meses.
  • No está demostrado que reduzca los carcinomas epidermoides agresivos, las metástasis o la mortalidad.
  • En trasplantados, los datos son conflictivos y se necesitan nuevos ensayos.

Mensaje para recordar

Nicotinamida 500 mg cada 12 horas es una opción sencilla y bien tolerada de prevención secundaria en pacientes inmunocompetentes con dos o más carcinomas epidermoides previos. Puede reducir la aparición de nuevos carcinomas epidermoides mientras se mantiene el tratamiento. No sustituye las medidas habituales y no debe utilizarse de rutina en pacientes trasplantados.

Fuentes principales

  1. Chen AC et al. A Phase 3 Randomized Trial of Nicotinamide for Skin-Cancer Chemoprevention. N Engl J Med. 2015;373:1618-1626. Acceso.
  2. Allen NC et al. Nicotinamide for Skin-Cancer Chemoprevention in Transplant Recipients. N Engl J Med. 2023;388:804-812. Acceso.
  3. Stratigos AJ et al. European consensus-based interdisciplinary guideline for invasive cutaneous squamous cell carcinoma. Part 1: Diagnostics and prevention — Update 2026. Eur J Cancer. 2026. doi:10.1016/j.ejca.2026.116763.

Contenido dirigido a profesionales sanitarios. Individualizar la indicación y mantener siempre la fotoprotección, el tratamiento de las lesiones precursoras y el seguimiento clínico.

miércoles, 15 de julio de 2026

Doctor: no me retire la crema que es lo que mejor me ha ido...

 

Presentación clínica


Fácil. Frecuencia media.

Paciente de 52 años. Desde hace unos ocho meses presenta lesiones faciales que comenzaron como pequeñas pápulas y pústulas.

Había probado distintos tratamientos tópicos, pero solo obtenía alivio transitorio con una crema de clobetasol al 0,05%, inicialmente recetada para un problema en los pies. La aplica diariamente en la cara desde hace tres meses.

A pesar de ello, el cuadro continúa empeorando y se acompaña de una intensa sensación de ardor.




Diagnóstico: dermatitis rosaceiforme inducida por corticoides tópicos o rosácea esteroidea.


Rosácea esteroidea

La aplicación prolongada de corticoides tópicos potentes sobre la cara puede producir un cuadro que imita o empeora una rosácea.

Puede manifestarse con eritema persistente, ardor, flushing, pápulas, pústulas o placas inflamatorias. En algunos pacientes adopta un patrón predominantemente perioral, periocular o perinasal.

El corticoide reduce inicialmente la inflamación y proporciona una mejoría rápida. Sin embargo, con el uso continuado aparecen dependencia, pérdida de eficacia y empeoramiento progresivo.

Idea clave: el alivio inmediato producido por el corticoide puede ocultar que, a medio plazo, está perpetuando y agravando el cuadro.

El círculo de dependencia


1. Mejoría inicial

El corticoide disminuye rápidamente el eritema y la sensación de ardor.

2. Efecto rebote

Al reducirlo o suspenderlo aparecen vasodilatación, ardor y un brote inflamatorio intenso.

3. Reaplicación

El paciente vuelve a utilizarlo para aliviar el rebrote y se establece un ciclo de dependencia.

```

Pistas para reconocerla


Dato clínico Qué orienta
Uso facial de un corticoide potente Es el antecedente fundamental.
Mejoría rápida pero transitoria Favorece que el paciente continúe aplicándolo.
Eritema, pápulas y pústulas Produce un aspecto similar al de la rosácea inflamatoria.
Ardor o escozor intenso Es frecuente, especialmente durante el efecto rebote.
Empeoramiento al suspenderlo Sugiere dependencia y rebote inducidos por el corticoide.

Diagnóstico práctico

Ante un cuadro rosaceiforme facial, siempre hay que preguntar qué productos está aplicando el paciente y en qué zonas fueron prescritos originalmente.


1
Preguntar

Revisar cremas, pomadas y tratamientos utilizados en los últimos meses.

2
Relacionar

Vincular el inicio o empeoramiento con el uso facial del corticoide.

3
Advertir

Explicar que puede existir un empeoramiento transitorio durante la retirada.

```

Manejo

La medida fundamental es retirar el corticoide tópico. Sin embargo, después de un uso prolongado, la suspensión brusca puede provocar un rebrote muy intenso y favorecer que el paciente vuelva a aplicarlo.

Retirada del corticoide

  • Explicar previamente la posibilidad de un efecto rebote.
  • Realizar una retirada gradual cuando el uso haya sido prolongado.
  • Evitar reiniciar el corticoide ante el empeoramiento transitorio.
  • Puede valorarse un inhibidor tópico de la calcineurina como tratamiento puente.

Tratamiento de la inflamación rosaceiforme

  • Metronidazol tópico.
  • Ivermectina tópica.
  • Ácido azelaico tópico.
  • Doxiciclina oral en cuadros moderados o intensos.

Mensaje para recordar

Los corticoides tópicos potentes no deben utilizarse de forma mantenida sobre la cara. Pueden producir una mejoría inicial, pero también dependencia, rebote y una dermatitis rosaceiforme progresivamente más intensa.

Resumen final

  • Causa: aplicación prolongada de corticoides tópicos, especialmente de alta potencia, en el área facial.
  • Clínica: eritema, ardor, flushing, pápulas, pústulas o placas inflamatorias.
  • Pista principal: mejoría transitoria con el corticoide y empeoramiento al suspenderlo.
  • Problema: puede establecerse un ciclo de dependencia y reaplicación.
  • Manejo: retirada del corticoide, información sobre el rebote y tratamiento específico del componente rosaceiforme.

Ante una rosácea que mejora brevemente con corticoides pero después empeora, piensa en una rosácea esteroidea.

lunes, 13 de julio de 2026

¿Qué tratamiento tópico elijo ante un paciente con queratosis actínicas?


Pregunta clínica

¿Qué tratamiento tópico elijo ante un paciente con queratosis actínicas?

Ante múltiples queratosis actínicas sobre piel fotodañada, debemos tratar el campo de cancerización, no solo las lesiones visibles. En la práctica, la decisión suele estar entre 5-fluorouracilo (5-FU), imiquimod y tirbanibulina.

5-FU es la opción de referencia cuando se priorizan eficacia y experiencia clínica. Imiquimod es una alternativa consolidada. Tirbanibulina resulta especialmente útil cuando se necesita una pauta muy corta y bien tolerada.

Antes de empezar. No tratar de forma automática una lesión indurada, dolorosa, ulcerada, sangrante, muy hiperqueratósica o claramente distinta. En esos casos hay que descartar enfermedad de Bowen o carcinoma epidermoide y valorar biopsia o derivación.

1. 5-FU, imiquimod o tirbanibulina

El 5-FU al 5% dispone de la mejor evidencia comparativa a 12 meses: en un ensayo directo fue superior a imiquimod y también más coste-efectivo. Esto lo convierte en el punto de partida más razonable en muchos pacientes, aunque la elección final depende de la tolerancia, la pauta y las preferencias.

Aspecto5-FUImiquimodTirbanibulina 1%
Cuándo elegirloCuando se prioriza el control del campo.Cuando 5-FU no es adecuado o se prefiere otra opción de primera línea.Cuando la brevedad y la tolerabilidad son prioritarias.
Pauta4%: una vez al día durante 4 semanas. 5%: según ficha técnica y protocolo local.Pautas intermitentes o ciclos de varias semanas, según formulación.Una vez al día durante 5 días.
VentajaMejor respaldo comparativo y amplia experiencia.Alternativa eficaz y bien establecida.Curso muy corto y reacción local generalmente más breve.
LimitaciónInflamación visible, a veces intensa.Pauta larga y respuesta inflamatoria menos predecible.Campo pequeño, indicación estrecha y menos evidencia comparativa.

En consulta: 5-FU si buscamos máxima eficacia; imiquimod si 5-FU no encaja; tirbanibulina si un esquema de cinco días puede marcar la diferencia en la adherencia.

2. Si elijo 5-FU: ¿4% o 5%?

La diferencia de concentración no implica una diferencia proporcional de eficacia. En la comparación directa, el aclaramiento completo fue del 54,4% con 4% una vez al día y del 57,9% con 5% dos veces al día. El aclaramiento de al menos el 75% de las lesiones fue prácticamente idéntico.

5-FU al 4%

Una aplicación diaria durante 4 semanas. Eficacia a corto plazo muy similar, mejor comodidad de uso y, en general, mejor tolerabilidad.

5-FU al 5%

Es la formulación con la evidencia comparativa más sólida a 12 meses frente a otros tratamientos de campo.

Elección práctica

El 4% es muy razonable si se priorizan adherencia y tolerancia. El 5% cobra especial sentido si se busca reproducir la opción con mejor evidencia comparativa.

En ambos casos hay que anticipar eritema, descamación, costras y posible erosión. Explicar qué reacción es esperable y cuándo debe consultar.

3. ¿Dónde posiciono la tirbanibulina?

Su principal ventaja es una pauta de cinco días. En la ficha técnica europea está indicada para queratosis actínicas Olsen I, no hiperqueratósicas ni hipertróficas, en cara o cuero cabelludo y en un campo de hasta 25 cm².

Encaja especialmente bien cuando

  • el campo es pequeño y está en cara o cuero cabelludo;
  • las lesiones son finas y no hiperqueratósicas;
  • el paciente difícilmente completará varias semanas;
  • la inflamación prolongada sería un problema laboral o social.

No sería mi primera elección cuando

  • el campo es extenso;
  • las lesiones son gruesas, infiltradas o sospechosas;
  • se prioriza la máxima evidencia de control mantenido;
  • se pretende repetir ciclos automáticamente o el paciente está inmunodeprimido.

Revisar la respuesta aproximadamente a las 8 semanas. Si no hay aclaramiento completo, hay que reevaluar el diagnóstico y el plan.

Algoritmo de bolsillo

  1. Confirmar que se trata de varias queratosis actínicas finas.
  2. Separar del algoritmo cualquier lesión sospechosa.
  3. Elegir según prioridad: eficacia, tolerabilidad o brevedad.
  4. Explicar la reacción esperable y programar revisión.

Lagunas de conocimiento

  • Inmunodeprimidos: faltan ensayos suficientes para definir la mejor estrategia.
  • Prevención de carcinoma epidermoide: reducir queratosis actínicas no equivale a demostrar una reducción sostenida del carcinoma invasivo.
  • Tirbanibulina: faltan comparaciones directas con 5-FU e imiquimod y más datos sobre retratamiento y control a largo plazo.

Mensaje para recordar

En un paciente inmunocompetente con varias queratosis actínicas finas, 5-FU suele ser la primera elección práctica. El 4% facilita adherencia y tolerancia; el 5% tiene la evidencia comparativa más sólida. Imiquimod sigue siendo una alternativa válida. Tirbanibulina es especialmente útil cuando una pauta de cinco días puede mejorar claramente la adherencia.

Fuentes principales

  1. Jansen MHE et al. Randomized Trial of Four Treatment Approaches for Actinic Keratosis. N Engl J Med. 2019;380:935-946. Acceso.
  2. Jansen MHE et al. Trial-based cost-effectiveness analysis of topical field treatments. Br J Dermatol. 2020;183:738-744. Acceso.
  3. AEMPS-CIMA. Tolak 40 mg/g crema: ficha técnica. Acceso.
  4. Blauvelt A et al. Phase 3 Trials of Tirbanibulin Ointment for Actinic Keratosis. N Engl J Med. 2021;384:512-520. Acceso.
  5. European Medicines Agency. Klisyri: European product information. Acceso.

Contenido dirigido a profesionales sanitarios. Ajustar siempre a la ficha técnica vigente y a las características del paciente.

viernes, 26 de junio de 2026

Fotoprotección y vitamina D: cómo tomar el sol con seguridad sin quedarse corto


Controversia

Fotoprotección y vitamina D: cómo tomar el sol con seguridad sin quedarse corto

La fotoprotección es una de las medidas más importantes para prevenir el daño solar acumulado, el envejecimiento prematuro de la piel y el cáncer cutáneo.

Pero con frecuencia aparece una duda razonable: si nos protegemos mucho del sol, ¿podemos tener déficit de vitamina D?

La respuesta práctica es que sí es posible mantener una buena fotoprotección sin renunciar a unos niveles adecuados de vitamina D. La clave está en entender que no necesitamos quemarnos, broncearnos ni exponernos durante mucho tiempo para sintetizar vitamina D.

Idea clave: el objetivo no es evitar el sol a toda costa, sino evitar el daño solar. La exposición debe ser breve, gradual, adaptada al fototipo y siempre evitando la quemadura.

domingo, 14 de junio de 2026

Mancha pruriginosa en espalda


Presentación clínica


Fácil. Frecuente

```

Mujer, 56 años. Refiere aparición de una mancha en la espalda, pruriginosa. Le ha aplicado un antifúngico y un esteroide tópico sin éxito.

Mácula pigmentada/pruriginosa en región dorsal paravertebral.


Diagnóstico más probable: notalgia parestética.

```

Notalgia parestética

La notalgia parestética es una causa frecuente de prurito localizado en la espalda. Aunque el motivo de consulta suele ser una mancha cutánea, el problema de base no es primariamente dermatológico, sino neuropático.

Se produce por irritación, compresión o atrapamiento de ramas sensitivas dorsales. Esto puede relacionarse con contracturas musculares, alteraciones posturales o cambios degenerativos de columna y discos que afectan a esas raíces o nervios.

Idea clave: los cambios de la piel suelen ser secundarios al rascado o a la manipulación repetida, no a una infección por hongos.

¿Por qué puede confundirse?

Es frecuente que el paciente consulte por una mancha en la espalda y que inicialmente se prueben tratamientos tópicos como antifúngicos o corticoides. Sin embargo, en la notalgia parestética estos tratamientos no obtienen respuesta si no se aborda el componente neuropático y musculoesquelético.

La lesión puede parecer una dermatitis, una tiña o una mancha inflamatoria, pero hay pistas clínicas que orientan el diagnóstico.

Pistas clínicas

```

Síntomas

Picor, quemazón, hormigueo o sensación de entumecimiento.

Lesión cutánea

Mácula pigmentada, de límites imprecisos, sin descamación.

Localización

Región paravertebral, sobre todo en columna dorsal. Puede ser unilateral o bilateral.

```

Cómo reconocerla en consulta

Dato clínico Qué orienta
Prurito localizado en espalda Síntoma típico de origen neuropático.
Mancha pigmentada mal delimitada Suele deberse a rascado crónico o manipulación.
Ausencia de descamación Hace menos probable una micosis superficial.
Fracaso de antifúngico o corticoide Debe hacer pensar en causas no infecciosas ni inflamatorias primarias.
Localización paravertebral dorsal Muy característica de notalgia parestética.

Diagnóstico práctico

La clave es reconocer que la lesión visible en la piel es la consecuencia del síntoma: el picor o disestesia de origen neuropático.

```
1
Picor o quemazón

Síntoma localizado, recurrente y molesto.

2
Rascado repetido

Genera eritema inicial, pigmentación o excoriaciones.

3
Mácula dorsal

Pigmentada, mal delimitada y sin descamación.

```

Manejo

El tratamiento puede incluir opciones farmacológicas para el componente neuropático, pero lo más importante suele ser abordar los factores musculoesqueléticos asociados.

Medidas locales y farmacológicas

  • Capsaicina tópica.
  • Pregabalina oral en casos seleccionados.
  • Gabapentina oral en casos seleccionados.

Lo más importante

  • Mejorar la postura.
  • Realizar estiramientos de pectorales y espalda.
  • Reforzar la musculatura paravertebral.
  • Valorar fisioterapia.
  • Ejercicios como pilates o natación pueden ayudar.
  • Si hay sobrepeso, su reducción puede ser beneficiosa.

Mensaje para recordar

La notalgia parestética no es una micosis ni una dermatitis primaria. Es un trastorno neuropático localizado: la piel cambia porque el paciente se rasca o manipula la zona.

Resumen final

  • Frecuente: causa habitual de prurito localizado en la espalda.
  • Neuropática: relacionada con irritación o atrapamiento de ramas sensitivas dorsales.
  • Clínica típica: picor, quemazón, hormigueo o entumecimiento.
  • Lesión: mácula pigmentada, mal delimitada, habitualmente sin descamación.
  • Localización: región paravertebral dorsal, uni o bilateral.
  • Manejo: capsaicina, gabapentina o pregabalina en algunos casos, pero sobre todo postura, estiramientos, fortalecimiento y fisioterapia.

Ante una mancha pruriginosa dorsal que no responde a antifúngico ni corticoide, piensa en notalgia parestética.

Ante la sospecha de una onicomicosis, ¿hay que recoger muestra siempre o se puede instaurar un tratamiento empírico?

 



Pregunta clínica

Ante la sospecha de una onicomicosis, ¿hay que recoger muestra siempre o se puede instaurar un tratamiento empírico?

La onicomicosis es una causa frecuente de alteración ungueal, pero no toda uña engrosada, amarillenta, frágil o distrófica está infectada por hongos.

Por eso, ante la sospecha clínica de onicomicosis, la recomendación general es confirmar el diagnóstico mediante una muestra, especialmente si se va a iniciar un tratamiento antifúngico por vía oral.

Idea clave: el diagnóstico clínico aislado tiene un valor limitado. Muchas uñas con aspecto compatible no son realmente onicomicosis.

¿Por qué conviene confirmar el diagnóstico?

Todas las guías recomiendan recoger muestra, sobre todo antes de indicar tratamiento oral, por dos razones principales:

  1. El diagnóstico clínico aislado es poco fiable. Solo una parte de las uñas con sospecha clínica son realmente fúngicas.
  2. Los tratamientos orales no son inocuos. Pueden presentar interacciones medicamentosas y efectos adversos que conviene evitar si el diagnóstico no está confirmado.

¿Hay alguna excepción?

Sí. Si la sospecha de onicomicosis se acompaña de descamación plantar compatible con tiña pedis, puede estar justificado iniciar tratamiento sin confirmación microbiológica previa, especialmente si el cuadro clínico es muy típico.

En la práctica: si se va a usar tratamiento oral, lo más prudente es confirmar antes. Si el tratamiento es tópico y la sospecha es muy clara, puede individualizarse.

Estudios diagnósticos

  • Primera línea: examen directo con KOH + cultivo fúngico.
  • Si hay alta sospecha y KOH/cultivo son negativos: priorizar PAS y/o PCR.
  • Si hubo tratamiento antifúngico previo: considerar PAS y PCR, si están disponibles.

Comparación de métodos diagnósticos

Método ¿Qué demuestra? Rendimiento aproximado Principal utilidad clínica Principal limitación
Examen directo con KOH Presencia de hifas o levaduras Sensibilidad 61% / Especificidad 95% Prueba rápida, barata y útil si sale positiva Muchos falsos negativos; no identifica especie
Cultivo fúngico Hongo viable e identificación Sensibilidad 56% / Especificidad 99% Permite confirmar y conocer género o especie Lento y con bastantes falsos negativos
Histología con PAS Invasión fúngica de la lámina ungueal Sensibilidad 84% / Especificidad 89% Muy útil si hay alta sospecha y KOH/cultivo son negativos No identifica especie; puede detectar hongos no viables
PCR ADN fúngico Más positiva que el cultivo; sensibilidad aprox. 78% y especificidad 90% en un estudio Rápida y útil si el cultivo es negativo o el paciente recibió tratamiento previo Depende del panel; puede detectar ADN no viable

Guía de diagnóstico para onicomicosis

El diagnóstico efectivo requiere entender que las pruebas convencionales tienen sensibilidad limitada. La combinación estratégica de métodos directos, cultivo, histología y técnicas moleculares reduce los falsos negativos.

Rendimiento de los métodos diagnósticos

```
61%
KOH

Prueba rápida y barata. Útil para confirmar si es positiva.

56%
Cultivo

Identifica el hongo, pero es lento y puede dar falsos negativos.

84%
PAS

Detecta invasión fúngica. Muy útil cuando otras pruebas son negativas.

78%
PCR

Rápida y útil tras tratamiento previo o con cultivo negativo.

```

Estrategia práctica recomendada

Paso 1. Combinación básica: KOH + cultivo

Es la estrategia inicial recomendada. El KOH aporta rapidez y el cultivo permite identificar el agente causal.

Paso 2. Si la sospecha persiste: PAS y/o PCR

Si KOH y cultivo son negativos pero la sospecha clínica es alta, conviene añadir PAS y/o PCR. La combinación PAS + PCR puede mejorar la rentabilidad diagnóstica.

Paso 3. Especial atención a pacientes ya tratados

En pacientes que han recibido antifúngicos previamente, el cultivo puede ser negativo. En estos casos, PAS y PCR pueden ser especialmente útiles.

¿Cómo recoger correctamente la muestra?

La calidad de la muestra es fundamental. Muchos falsos negativos se deben a una recogida superficial, escasa o tomada de una zona poco representativa.

Para examen directo y cultivo

  1. Limpiar la uña con alcohol.
  2. Cortar o retirar la parte más alterada si es necesario.
  3. Raspar el material subungueal con una hoja de bisturí o cureta.
  4. Tomar la muestra del borde activo de la lesión, no solo de la punta distal.
  5. Colocar los fragmentos en un porta o recipiente seco adecuado.
  6. Enviar la muestra a microbiología.

En la variedad blanca superficial, se debe raspar directamente la zona blanquecina de la superficie ungueal.

Para PAS

  1. Cortar un fragmento ungueal en todo su grosor.
  2. Utilizar tenazas o instrumental adecuado.
  3. Enviar el fragmento a Anatomía Patológica.

Mensaje para recordar

No toda uña distrófica es una onicomicosis. Si se va a indicar tratamiento oral, lo prudente es confirmar el diagnóstico. La estrategia inicial más práctica es KOH + cultivo, y si la sospecha persiste, añadir PAS y/o PCR.

Resumen final

  • KOH: rápido, barato y útil si es positivo.
  • Cultivo: identifica el hongo, pero es lento y puede fallar.
  • PAS: el método más sensible para detectar invasión fúngica.
  • PCR: rápida y útil en pacientes tratados previamente o con cultivo negativo.
  • La muestra: debe ser suficiente y tomada de la zona activa de la lesión.

La clave no es elegir una prueba perfecta, sino combinar bien los métodos diagnósticos según el contexto clínico.

Inflamación periungueal: paroniquia (perionixis)

  Paroniquia: aguda o crónica, ¿qué hacer? La paroniquia (o perionixis) es la inflamación de los tejidos que rodean la uña y uno...